Reciclaje y taller
En el taller nada se tira: las tareas dejan trastos, los trastos se desmontan en materiales y los materiales se convierten en suministros y construcciones.
De trasto a material
A veces, al terminar una tarea, aparece un trasto: una silla rota, un ventilador oxidado, una radio estropeada, un televisor de tubo... En el banco de desmontaje lo desmontas y obtienes cable, metal, madera, tela o electrónica. Cuanto más grande es el trasto, más tarda y más da.
Fabricar suministros
En el banco de fabricación conviertes los materiales en filtros de aire, bidones de agua filtrada, raciones enlatadas o baterías de emergencia. Cada suministro recarga uno de los sistemas vitales del búnker.
Construcciones permanentes
Algunas estructuras se construyen una sola vez y mejoran el búnker para siempre. La potabilizadora hace que el agua potable se gaste un 60 % más despacio, y la emisora de onda corta te permite escuchar y transmitir en morse con otros búnkeres.
Trabajos que siguen sin ti
Tienes dos puestos de trabajo a la vez. Los trabajos continúan aunque cierres la página: vuelve cuando quieras a recogerlos. Y si tienes prisa, un diamante divide por diez el tiempo que le queda a cualquiera.